El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para este 19 de febrero en rechazo a la Reforma Laboral tendrá un fuerte impacto en el servicio de transporte público, con alto nivel de adhesión confirmado por los principales gremios del sector.
La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, cuyo proyecto ya obtuvo media sanción en el Senado y está siendo tratado en la Cámara de Diputados, con posibilidad de ser debatida este mismo jueves 19 de febrero.
Los principales argumentos gremiales señalan que la reforma pretende modificar aspectos clave del régimen laboral argentino, como las condiciones de las licencias por enfermedad o accidente no laboral, el régimen de indemnizaciones, la jornada de trabajo y el derecho a huelga, lo que —según los sindicatos— implicaría una precarización de derechos laborales consagrados históricamente.
Desde la central obrera aseguran que la iniciativa oficialista “ataca la negociación colectiva, favorece la flexibilización y pretende debilitar a los sindicatos”, por lo que la huelga general es una forma de “defender el trabajo argentino y los derechos de los trabajadores”.
A tal efecto la protesta de mañana tendrá mayor co0ntundencia con la adhesión del transporte. Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificaron que los choferes de colectivos se sumarán a la medida de fuerza, por lo que no habrá circulación de líneas urbanas y de media distancia durante toda la jornada. La decisión afectará tanto al Área Metropolitana de Buenos Aires como a distintos puntos del interior del país.
En tanto, el sindicato ferroviario La Fraternidad también confirmó su adhesión, lo que implicará la paralización total de los servicios de trenes. A esto se suma el acompañamiento de la Unión Ferroviaria, profundizando el impacto en el sistema ferroviario.
En el sector aeronáutico, gremios vinculados a Aerolíneas Argentinas anticiparon que habrá cancelaciones y reprogramaciones de vuelos, mientras que en los aeropuertos se prevé una operatoria reducida.




