Miles de estudiantes, docentes, no docentes y autoridades universitarias protagonizaron este martes la 4ª Marcha Federal Universitaria en defensa de la educación pública, con una fuerte presencia de las casas de estudio del conurbano sur bonaerense, que volvieron a decir presente en una jornada masiva que tuvo su epicentro en el centro porteño.

Desde temprano, columnas organizadas partieron desde distintos puntos del sur del conurbano para sumarse a la movilización, que confluyó en Plaza de Mayo con una consigna clara: defender la universidad pública, gratuita y de calidad frente al ajuste presupuestario.
Entre las instituciones más representadas se destacó la participación de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) y la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), cuyos estudiantes y trabajadores colmaron micros, trenes y colectivos para llegar al centro de la Ciudad de Buenos Aires.
Las banderas, carteles y cánticos reflejaron la preocupación por la situación que atraviesa el sistema universitario, con reclamos centrados en el recorte de fondos, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes, y el riesgo que esto implica para el normal funcionamiento de las universidades.
“Sin presupuesto no hay universidad pública”, fue una de las consignas más repetidas a lo largo de la jornada, en la que también se hicieron visibles las problemáticas cotidianas que enfrentan las instituciones del conurbano, como la falta de recursos para investigación, infraestructura y becas estudiantiles.

En ese marco, desde las universidades del sur remarcaron el rol clave que cumplen en sus territorios, garantizando el acceso a la educación superior a miles de jóvenes, muchos de ellos primera generación de estudiantes universitarios en sus familias.
La movilización se desarrolló en un clima pacífico, con una amplia convocatoria que incluyó también a organizaciones sindicales, sociales y políticas, además de sectores de la sociedad civil que acompañaron el reclamo.
Desde el conurbano sur, la consigna fue contundente: la universidad pública no se negocia. Y una vez más, las calles fueron el escenario donde esa defensa se hizo escuchar con fuerza.




