Un apagón masivo se registró durante la madrugada del martes 31 de diciembre y afectó a miles de usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con fuerte impacto en los distritos del sur del conurbano bonaerense, especialmente en Quilmes, Berazategui, Lanús y localidades vecinas.
El corte de suministro eléctrico se produjo en un contexto particularmente sensible: plena ola de calor, con temperaturas elevadas que se sostuvieron durante la noche y la madrugada, incrementando de manera significativa la demanda energética y agravando la situación para los hogares que quedaron sin servicio.
Según los primeros reportes, la interrupción comenzó cerca de la medianoche y se extendió durante varias horas, afectando barrios enteros y generando un fuerte malestar entre los vecinos, muchos de los cuales recurrieron a las redes sociales para denunciar la falta de luz y la ausencia de información oficial durante el episodio.
En Quilmes, Berazategui y Lanús, el apagón fue generalizado en varios sectores. Vecinos de distintas localidades reportaron no solo la falta de energía eléctrica, sino también problemas con el suministro de agua, caída de la conectividad y semáforos fuera de servicio, lo que generó complicaciones adicionales durante la madrugada.
La empresa Edesur emitió un comunicado en sus redes sociales este miércoles, en el que informó haber detectado una falla en la Subestación Bosques. “ Edesur informa que más del 50% de los clientes afectados por la falla que se inició en la Subestación Bosques y que generó una afectación en otras subestaciones ya recuperaron el suministro. Nuestros equipos técnicos siguen trabajando para normalizar la totalidad del servicio. El suministro se está restableciendo en etapas. Te pedimos disculpas por las molestias ocasionadas».
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