Entre las postales devastadoras que dejaron las inundaciones en Tucumán en el mes de marzo, una historia logró abrirse paso entre el dolor para convertirse en símbolo de esperanza. Renata, una cabra que permaneció más de una semana atrapada en el barro, fue rescatada con vida en un conmovedor operativo de la Fundación Planeta Vivo, liderado por Fernando Pieroni.
Semienterrada, inmóvil, deshidratada y prácticamente condenada a morir, Renata resistió durante días en soledad hasta que fue encontrada en el paraje Sol de Mayo, una de las zonas más castigadas por el temporal. Contra todo pronóstico, seguía viva.

El rescate fue apenas el comienzo. Tras haber permanecido tantos días atrapada, sufrió severas secuelas musculares y no podía volver a caminar. Pero quienes la salvaron no se rindieron. Fernando Pieroni y su equipo la trasladó para iniciar una intensa recuperación con terapias y cuidados especiales, apostando a devolverle algo que parecía imposible: volver a ponerse de pie.
Y lo está logrando.
Su historia emocionó en redes y trascendió como mucho más que un rescate animal. Renata se convirtió en una sobreviviente, en una imagen de resistencia frente a la tragedia y en el reflejo de que incluso en medio del desastre puede haber lugar para los milagros.
Hoy, mientras avanza en su recuperación, la cabra que pasó días enterrada en el barro pelea por una nueva vida.





