La inseguridad mostró  toda su furia estas últimas semanas en la zona sur del conurbano bonaerense dejando a la vista que las medidas hasta ahora tomadas  por el gobierno de María Eugenia Vidal siguen siendo insuficientes para dar solución a una problemática que lleva la delantera en los reclamos y la preocupación de los bonaerenses.

Frente a esta situación  se decidió tomar tres medidas centrales y conjuntas entre Nación y Provincia para descomprimir la situación bonaerense:

1) Se realizará un trabajo concentrado en los barrios más vulnerables. Las fuerzas federales (Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal) estarán afectadas dentro de cada barrio, mientras que la Policía Bonaerense patrullará por afuera. Este trabajo incluirá a los grupos de elite Albatros (Prefectura), Alacrán (Gendarmería) y GEOF (Grupo Especial de Operaciones Federales de la Policía Federal).

2) También habrá un refuerzo especial en estaciones de trenes y rutas de colectivos, sobre todo en los puntos más calientes durante los horarios pico. En el caso de los ferrocarriles, en los andenes estarán vigilando las fuerzas federales mientras que en la calle se aumentará la frecuencia de los patrulleros.

3) Al centro de comando conjunto que ya funciona a nivel policial entre Nación y Provincia se sumarán funcionarios políticos. La idea es que semanalmente secretarios (e incluso ministros) participen de una evaluación del trabajo de las fuerzas. El miércoles será la primera en el Ministerio de Seguridad de la Nación.

A esto hay que sumar que, desde el 1° de junio, el Ministerio de Seguridad bonaerense sacó a la Caballería y a la Infantería a tomar puestos de vigilancia fijos en esquinas calientes del Conurbano.