El sistema ferroviario del ÁMBA atraviesa una nueva situación crítica y crece la preocupación entre millones de usuarios. Desde el sindicato La Fraternidad advirtieron sobre una posible reducción drástica del servicio, con trenes que podrían pasar a circular con una frecuencia de una formación por hora, en un escenario que describen como producto del deterioro operativo, la falta de material rodante y problemas en la infraestructura.
Según denunciaron desde el gremio, en los últimos meses ya se registró una caída promedio del 30 al 33 por ciento en los servicios de pasajeros, mientras persisten demoras, cancelaciones y fallas técnicas en distintas líneas, especialmente en los ramales Roca, San Martín y Belgrano Sur. La advertencia encendió alarmas porque impactaría de lleno en trabajadores, estudiantes y usuarios que dependen diariamente del tren para movilizarse.
El reclamo vuelve a poner en debate la Emergencia Ferroviaria dispuesta por decreto en 2024, que contempló fondos para obras y mejoras operativas, pero que, según cuestionan desde el sector, no logró revertir los problemas estructurales del sistema. Entre los puntos señalados aparecen la falta de repuestos, menor cantidad de formaciones en servicio, déficit de mantenimiento en vías y señales, y una reducción del personal sin reemplazos.
La advertencia sindical se da además en un contexto más amplio de tensión en el transporte público del AMBA, donde también persisten conflictos en el servicio de colectivos por subsidios, costos operativos y reducción de frecuencias, lo que agrava la incertidumbre para los pasajeros.
De concretarse una frecuencia de un tren por hora, el impacto sería severo para el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, con estaciones colapsadas, mayores tiempos de espera y complicaciones para los usuarios.
El servicio, que transporta a millones de personas cada día, vuelve a quedar en el centro del debate por infraestructura, inversión y seguridad.




