El municipio de Quilmes difundió un comunicado oficial para explicar el operativo por el cual se solicitó el retiro del artista callejero conocido popularmente como el Hombre Araña Cantante de la peatonal Rivadavia, una de las arterias comerciales más concurridas de la ciudad.
Según informaron desde la Agencia de Ordenamiento Urbano y Vial, la intervención no fue motivada por una persecución a la actividad artística en sí misma, sino por reiteradas denuncias de comerciantes de la zona que expresaron su malestar por el impacto que generaba la dinámica del espectáculo en el entorno comercial.
Los comerciantes, a través de una nota formal presentada ante la Secretaría de Ordenamiento Urbano y Vial, señalaron que el artista utilizaba equipos de amplificación sonora con niveles de volumen elevados y sostenidos, lo que, según su relato, impedía mantener conversaciones con clientes y obstaculizaba el normal funcionamiento de los locales comerciales.
En ese marco, la gestión municipal sostuvo que, aunque respeta las expresiones artísticas en el espacio público y reconoce el valor cultural de los artistas callejeros, esas actividades deben compatibilizarse con la convivencia ciudadana y el orden comercial. Por ese motivo, y tras constatar que el sonido superaba los parámetros que se consideran compatibles con la dinámica de la peatonal, personal de control municipal solicitó al Hombre Araña que reduzca el volumen o se retire. La medida terminó con el desalojo del artista del corredor peatonal.
Desde la comuna enfatizaron que el operativo fue de carácter preventivo y de ordenamiento urbano, y que no pretendían avanzar contra la libre expresión artística, sino garantizar el equilibrio entre las actividades culturales y las actividades económicas en un espacio público compartido




