Luego de la conmoción que generó durante todo el fin de semana el brutal choque ocurrido sobre la Ruta Provincial 6, en San Vicente, la investigación ahora está centrada en la situación judicial de Leandro Panetta, el joven de 28 años acusado de haber provocado el siniestro en el que murieron cinco integrantes de una familia, entre ellos dos menores.
El hecho, que tuvo repercusión nacional y ocupó las portadas de los principales medios del país, ocurrió el sábado por la tarde a la altura del kilómetro 53, cuando una Volkswagen Amarok impactó desde atrás contra un Peugeot 207 en el que viajaban las víctimas, oriundas de Guernica. Por la violencia del choque, los ocupantes del auto murieron en el acto.
Ahora, con el avance de la causa, trascendió que Panetta se negó a declarar ante la Justicia y continuará detenido mientras se esperan pericias consideradas claves para definir su futuro procesal. La causa está en manos de la UFI descentralizada de San Vicente y fue caratulada como homicidio culposo agravado.
Entre los puntos centrales de la investigación se encuentran los resultados de los estudios toxicológicos y de alcoholemia, además de las pericias accidentológicas que permitirán determinar la velocidad a la que circulaba la camioneta y la mecánica exacta del impacto.
En paralelo, el caso volvió a poner en el centro de la escena el estado de la Ruta 6, un corredor clave pero históricamente cuestionado. Vecinos y conductores reiteraron en las últimas horas los reclamos por mayores controles, mejor señalización, iluminación y presencia policial, en una traza donde los siniestros viales graves se repiten con frecuencia.
La tragedia no solo dejó un saldo devastador para una familia, sino que reavivó una discusión que lleva años sin resolverse: la falta de políticas sostenidas de seguridad vial en rutas provinciales que, pese al alto tránsito, siguen siendo escenario de episodios fatales.




